miércoles 23 de marzo de 2011

Consejito...

Señor y señora lector, de mi mayor consideración sírvase tomar este consejito, que le prometo no sólo l@ satisfacerá a usted, sino que también puede que haga feliz a otra pelotuda como yo.

Sí usted decide algún día volverse un/una asesin@, haga la caridad de escoger bien a su víctima. La víctima seleccionada DEBE, necesariamente, ser el marido de alguien, de tal modo que no sólo usted satisfaga su sed de sangre/tortura/venganza, sino que además, para apaciguar un poco la conciencia, sienta que le hizo un bien a una abnegada, dulce y cariñosa esposa.

Detrás de un marido muerto siempre hay una feliz mujer.

He dicho!

PD.- Pegarle en la cara una foto de la persona odiada puede ayudar.

1 me putearon: